OFRENDA
minjah (מִנְחָה , 4503), «ofrenda; tributo; presente; don, sacrificio; oblación». El Antiguo Testamento contiene varios nombres que tienen que ver con algún tipo de «ofrenda». Minjah se encuentra unas 200 veces en el Antiguo Testamento, en todos los períodos. También se usa en hebreo moderno, con el sentido de «don o presente» y de «oraciones vespertinas». Esta segunda acepción hace eco, sin duda, en la liturgia sacrificial veterotestamentaria. Minjah aparece en otras lenguas semíticas, tales como arábigo y fenicio, y parece haberse usado también en antiguo ugarítico para significar «tributo o don». El vocablo aparece por primera vez en el Antiguo Testamento en Gen 4:3 «Caín trajo del fruto de la tierra una ofrenda a Jehová».
Primero, minjah se usa muchas veces en el Antiguo Testamento para referirse a un «don» o «presente» de una persona para otra. Por ejemplo, cuando Jacob iba de regreso a casa después de veinte años, su sentimiento de culpa hacia Esaú y de temor le motivó a enviarle un gran «presente» (soborno) de cabras, camellos y otros animales (Gen 32:13-15). En forma parecida, Jacob ordenó a sus hijos: «Llevad a aquel varón un presente» (Gen 43:11) para apaciguar al gobernante egipcio que resultó ser su hijo José. Todos los que vinieron a escuchar la gran sabiduría de Salomón le llevaron un «presente» apropiado (1Ki 10:25) que le enviaban todos los años. Segundo, a menudo minjah se usa indicando el «tributo» que se paga a un rey o señor. La entrega del «tributo» del pueblo de Israel al rey de Moab fue la oportunidad que aprovechó Aod, juez liberador de Israel, para asesinar a Eglón, valiéndose de una artimaña astuta (Jdg 3:15-23). Años más tarde, cuando David conquistó a los moabitas, «fueron hechos siervos de David y le llevaban tributo» (2Sa 8:2 rva). Oseas proclamó a Israel que su dios becerro «será llevado a Asiria como presente para el gran rey» (Hos 10:6 rva). Otros pasajes donde minjah significa «tributo» son: Psa 72:10; 1Ki 4:21; 2Ki 17:3-4.