LEY
A. NOMBRES
- nomos (novmo", 3551):
Relacionado con nemo, dividir, distribuir; significaba primariamente aquello que es asignado; de ahí, uso, costumbre, y luego ley, ley prescrita por costumbre, o por estatuto. El término ethos, costumbre, se retuvo para la ley no escrita, en tanto que nomos vino a ser el nombre establecido para la ley en tanto que decretada por un estado y establecida como la norma para la administración de la justicia. En el NT se usa:
- De ley en general (p.ej., Rom_2:12,13, expresándose allí un principio general relacionado con la ley; v. 14b; 3.27: «¿Por cuál ley?», esto es, «¿Por razón de qué tipo de principios, ha sido excluida la jactancia?»; 4.15b; 5.13, refiriéndose al período entre la transgresión de Adán y la promulgación de la ley; 7.1a); contra aquellas gracias que constituyen el fruto del Espíritu «no hay ley» (Gl 5.23). «El objetivo ostensible de la ley es el de reprimir las malas tendencias naturales del hombre en su estado caído; pero en la experiencia la ley no solo resulta ineficaz, sino que en realidad provoca una mayor actividad en estas tendencias. La intención del don del Espíritu es impulsar al creyente a una vida en la que las tendencias naturales no tengan lugar, y producir en él las tendencias contrarias. La ley, por ello, no tiene nada que decir en contra del fruto del Espíritu; por tanto, el creyente no solo no se encuentra bajo la ley (v. 18), sino que la ley no halla lugar en su vida, en tanto que, y hasta allí donde, sea conducido por el Espíritu» (de Notes on Galatians, por Hogg y Vine, p. 298).
- De una fuerza o influencia conduciendo a la acción (Rom_7:21,23a), «otra ley» (jeteros, en el sentido de «diferente»);
- De la ley de Moisés, la ley del Sinaí:
- Con el artículo determinado (p.ej., Mat_5:18; Joh_1:17; Rom_2:15,18,20,26,27; 3.19; 4.15; 7.4,7,14,16,22; 8.3,4,7; Gl 3.10,12,19,21, 24; 5.3; Eph_2:15; Phi_3:6; 1Ti_1:8; Heb_7:19; Jam_2:9);
- Sin el artículo, destacándose con ello la ley de Moisés en su carácter como ley (p.ej., Rom_2:14a; 5.20; 7.9, donde el acento en la cualidad recae en el hecho de que «el mismo mandamiento que era para [que él creía que sería un medio de] vida», en realidad era «para [tenía el efecto de revelar su verdadero estado de] muerte»; 10.4; 1Co_9:20; Gl 2.16,19,21; 3.2,5,10a,11,18,23; 4.4,5,21a; 5.4,18; 6.13; Phi_3:5,9; Heb_7:16; 9.19; Jam_2:11; 4.11).
- Por metonimia, de los libros que contienen la ley:
- Del Pentateuco (p.ej., Mat_5:17; 12.5; Luk_16:16; 24.44; Joh_1:45; Rom_3:21; Gl 3.10);
- De los Salmos (Joh_10:34; 15.25); de los Salmos, Isaías, Ezequiel y Daniel (12.34); de los Salmos e Isaías (Rom_3:19, con los vv, 10-18); Isaías (1Co_14:21);
B. Verbos
- nomotheteo (nomoqetevw, 3549):
(a) Usado intransitivamente, significa hacer leyes (cf. A, Nº 2); en la voz pasiva, ser provisto de leyes (Heb_7:11 «recibió … la ley», lit.: «fue provisto con la ley»);
(b) Usado intransitivamente, significa ordenar por ley, establecer; en la voz pasiva (Heb_8:6). Véase ESTABLECER, Nº 5.
C. Adjetivos
- nomikos (nomikov", 3544):
Denota relacionado con la ley; en Tit_3:9 se traduce «acerca de la ley», describiendo «discusiones»; véase INTÉRPRETE, Nº 2.
- ennomos (e[nnomo", 1772):
Se traduce «bajo la ley» en 1Co_9:21; «legítima», de una asamblea (Act_19:39). Véase BAJO, A, Nº 1, y también , A.
- anomos (a[nomo", 459):
Significa «sin ley» (a, privativo) y tiene este significado en 1Co_9:21, cuatro veces. Véanse INICUO, LEY (SIN), TRANSGRESOR.
D. Adverbio
- anomos (ajnovmw", 460):
Sin ley (forma adverbial de C, Nº 3). Se usa en Rom_2:12, dos veces, donde «sin ley han pecado» significa en ausencia de alguna ley revelada específicamente, como la ley del Sinaí; «sin ley también perecerán» predica que la inexistencia de tal ley no impedirá su condenación. La ley de la conciencia no está a la vista aquí. La frase siguiente «bajo la ley» es, lit.: «en ley», no lo mismo que el adjetivo ennomos (C, Nº 2), sino dos palabras por separado.
LEY
A. Nombre toÆrah (hr;/T , 8451), «ley; dirección; instrucción». Este nombre aparece 220 veces en el Antiguo Testamento hebreo. En la literatura sapiencial, donde toÆrah no aparece con artículo definido, el significado principal de este nombre es «dirección, enseñanza, instrucción»: «La instrucción del sabio es fuente de vida, para apartarse de las trampas de la muerte» (Pro_13:14 rva); también: «Toma, pues, de su boca la instrucción y pon sus dichos en tu corazón» (Job_22:22 rva). El objetivo de la «instrucción» de los sabios de Israel, que tenían a su cargo la instrucción de los jóvenes, era cultivar en ellos el temor del Señor para que pudieran vivir conforme a lo que Dios esperaba de ellos. El sabio era como padre de sus pupilos: «El que guarda la ley es hijo inteligente, pero el que se junta con glotones avergüenza a su padre» (Pro_28:7 lba; cf. 3.1; 4.2; 7.2). El padre natural también instruía a sus hijos en cómo vivir sabiamente, de la misma manera que una mujer temerosa de Dios era ejemplo de «enseñanza» bondadosa: «Abre su boca con sabiduría, y hay enseñanza de bondad en su lengua» (Pro_31:26 rva). La «instrucción» que Dios dio a Moisés y a los israelitas llegó a conocerse como «la ley» o «la dirección» (ha-toÆrah), y muy a menudo como «la ley del Señor»: «¡Cuán bienaventurados son los de camino perfecto, los que andan en la ley del Señor!» (Psa_119:1 lba), o «la ley de Dios»: «Esdras leía día tras día en el libro de la Ley de Dios, desde el primero hasta el último día» (Neh_8:18 rva); y también como «la ley de [dada por] Moisés»: «Acordaos de la ley de mi siervo Moisés, a quien encargué en Horeb leyes y decretos para todo Israel» (Mal_4:4 rva). El término puede referirse a toda «la ley»: «Él estableció su testimonio en Jacob y puso la ley en Israel. Mandó a nuestros padres que lo hicieran conocer a sus hijos» (Psa_78:5 rva). También puede indicar ciertas leyes en particular: «Esta es la ley que Moisés puso ante los hijos de Israel» (Deu_4:44 rva). Dios comunicó la «ley» para que Israel pudiera obedecer y vivir: «¿Qué nación hay tan grande que tenga leyes y decretos tan justos como toda esta ley que yo pongo hoy delante de vosotros?» (Deu_4:8 rva). Se instruye al rey que debe recibir una copia de «la ley» en ocasión de su coronación (Deu_17:18). Los sacerdotes estaban encargados de estudiar y enseñar «la ley», así como la jurisprudencia que se fundamentaba en ella (Jer_18:18). Por causa de la apostasía desenfrenada, en los últimos días de Judá no había sacerdotes docentes (2Ch_15:3); es más, durante el reinado de Josías «la ley» (fuese esta toda la Torá, un libro entero o solo una parte) se recobró: «Hilcías, dijo al escriba Safán: Yo he hallado el libro de la ley en la casa de Jehová. Y dio Hicías el libro a Safán» (2Ch_34:15). Los profetas desafiaron a Israel a arrepentirse regresando a la toÆrah («instrucción») de Dios (Isa_1:10). Jeremías profetizó acerca de la nueva forma de Dios tratar a su pueblo, en términos del nuevo pacto en que su «ley» la asimilaría un pueblo que obedecería a Dios de buena voluntad: «Porque este será el pacto que haré con la casa de Israel después de aquellos días, dice Jehová: Pondré mi ley en su interior y la escribiré en su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo» (Jer_31:33 rva).El último profeta del Antiguo Testamento recuerda a los sacerdotes sus obligaciones (Mal_2) y reta al pueblo de Dios a recordar la «ley» de Moisés en preparación para el Mesías que habría de venir (Mal_4:4). La Septuaginta ofrece las siguientes traducciones: nomos («ley; regla»); nominos («de acuerdo con la ley»); entole («mandar, mandamiento, orden») y prostagma («orden; mandamiento; mandato; requerimiento»).
B. Verbo yarah (hr;y: , 3384), «lanzar, arrojar, erigir, dirigir, enseñar, instruir». El nombre toÆrah se deriva de esta raíz. El significado «erigir» se encuentra en Gen_31:51 «Dijo más Labán a Jacob: He aquí este majano, y he aquí esta señal, que he erigido entre tú y yo». Yarah significa «enseñar» en 1Sa_12:23 «Os instruiré en el camino bueno y recto».